Tríada CORNADA–COIL: fanzine, contranarrativa y práctica situada para un aprendizaje intercultural.

El dispositivo fanzine CORNADA

El fanzine CORNADA se presenta como un artefacto cultural autónomo, nacido en la periferia editorial y cargado de libertad creativa. En él, estudiantes transforman ideas en páginas, usando el lenguaje visual como campo de experimentación crítica. Su condición de dispositivo independiente lo convierte en un espacio de resistencia y diálogo. No es solo una publicación de historietas: es un medio donde convergen voces diversas, cuestionamientos éticos y propuestas alternativas. En este sentido, el fanzine trasciende lo académico y se convierte en vehículo para conectar con audiencias más amplias y heterogéneas.


El COIL UNAM–UTEM

El proyecto COIL, articulado entre la UNAM y la UTEM, funciona como puente académico internacional que derriba fronteras físicas y culturales. A través de la virtualidad, estudiantes de distintos países comparten inquietudes, herramientas y modos de narrar. En este intercambio surgen tensiones creativas que enriquecen la mirada y la práctica formativa. Lo más valioso es el diálogo constante, que se traduce en una comunidad de aprendizaje intercultural. Así, el COIL se convierte en laboratorio vivo de cooperación, donde la educación se renueva mediante experiencias compartidas que abren horizontes a la formación de pregrado.


La historieta contranarrativa

El corazón del proyecto late en la creación de historietas contranarrativas, aquellas que desafían los discursos dominantes. Frente a tradiciones como el rodeo chileno o la corrida de toros mexicana, los estudiantes trazan nuevas lecturas gráficas que cuestionan, critican y proponen. Cada viñeta se transforma en un acto de resistencia simbólica, donde personajes y tramas reflejan un ejercicio de pensamiento crítico. La contranarrativa no solo ilustra, sino que interpela al lector a mirar desde otro ángulo. El cómic, entonces, se convierte en un espacio de emancipación cultural y debate social.


La labor del profesional situado

Este proyecto también refleja la importancia del profesional que se inserta en su entorno como agente activo de cambio. No se trata únicamente de diseñar piezas gráficas, sino de leer críticamente la realidad, identificar problemáticas y proponer soluciones creativas. El diseñador en formación aprende a articular sensibilidad estética con responsabilidad ética. En ese tránsito, descubre que su rol no se limita a lo técnico, sino que implica participación ciudadana y compromiso social. Así, se forma un profesional integral capaz de dialogar con contextos complejos y ofrecer respuestas pertinentes a su tiempo.


La triada como convergencia

La riqueza de este proyecto radica en la fusión de estos tres elementos: el fanzine CORNADA como dispositivo libre, el COIL UNAM–UTEM como metodología de encuentro, y la historieta contranarrativa como medio expresivo. Juntos conforman una triada que sitúa al estudiante en un proceso de aprendizaje completo, crítico y transformador. Cada elemento se nutre del otro: el cómic se vuelve más potente gracias a la mirada intercultural; el COIL cobra sentido al concretarse en un producto real; y el fanzine adquiere densidad al ser fruto de reflexiones éticas y sociales.


Síntesis creativa y formativa

En esta triada, los estudiantes de pregrado de ambas universidades encuentran un espacio donde la creación artística se une al compromiso ciudadano. El resultado no es solo un fanzine, sino una experiencia que fortalece competencias para la vida, la profesión y la comunidad. Se construyen contranarrativas que desafían la tradición, al tiempo que se consolidan redes internacionales de aprendizaje. La labor del diseñador se resignifica como práctica situada, ética y crítica. Así, este proyecto demuestra que el arte, la educación y la cooperación son pilares para formar profesionales conscientes, ciudadanos activos e individuos que autogestionan su inserción en el mercado profesional.


Exposición CORNADA

La exposición museográfica de CORNADA transformó el fanzine en una experiencia espacial y colectiva, donde las páginas dejaron de ser meros soportes gráficos para convertirse en piezas instaladas con fuerza visual. El montaje permitió al público recorrer viñetas ampliadas, originales de los estudiantes y elementos de proceso, generando un diálogo entre creación y reflexión crítica. Cada muro se transformó en un lienzo que amplificó las contranarrativas trabajadas, invitando a observar con detenimiento los matices éticos y culturales. La museografía no solo exhibió resultados, sino que también narró el viaje creativo. Así, CORNADA se consolidó como un proyecto artístico-pedagógico vivo.

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